Hace más de diez años acompaño a inversionistas extranjeros en la compra de propiedades en Estados Unidos. Empecé porque vi un patrón repetirse: personas con capital, con visión y con ganas de proteger su patrimonio, perdiéndose en un sistema que no fue diseñado para ellas.
Mi trabajo no es venderte una propiedad. Es entender de dónde vienes, qué buscas, y guiarte hacia la inversión correcta.
Hoy me enfoco en Florida — uno de los mercados con mayor demanda y proyección de crecimiento del país — con foco especial en inversionistas latinoamericanos. Conozco el contexto desde el cual están invirtiendo, las preguntas que se hacen, y las respuestas que necesitan escuchar.
Fuera del trabajo, soy activista por los derechos humanos, lector apasionado y disfruto las conversaciones profundas. Creo que detrás de cada inversión hay una historia personal, y que entenderla es parte del trabajo.